EL 21D (Parte III): ESTUDIO DEL IMPACTO DEL FRAUDE ELECTORAL:

EL SISTEMA ELECTORAL ESPAÑOL, UN SISTEMA QUE PERMITE EL FRAUDE ELECTORAL.

EL 21D (Parte I): ESTUDIO DEL IMPACTO DEL FRAUDE ELECTORAL: Sobre los resultados y la composición del Parlament de Catalunya.

EL 21D (Parte II): ESTUDIO DEL IMPACTO DEL FRAUDE ELECTORAL: La Simple lectura de los resultados “contabilizados” da una mayoría social a favor de la independencia.

Por:
David Ros i Serra, economista, miembro del Colectivo Maspons i Anglasell.
@EconomRosDavid
davidrs.economista@gmail.com

Dedicado a la periodista Lidia Heredia, que repetidamente se pregunta, en su programa “Els Matins de TV3”, como lo hará el independentismo si no tiene mayoría.

“¿Qué haría usted por España?” “Todo”

Que el Estado español hará todo lo que pueda para evitar la independencia es un hecho del que no hemos de convencer a nadie porque todos los medios lo han dicho y lo han repetido los gobernantes españoles.
Así el ex-presidente Mariano Rajoy: “Mientras yo sea presidente, Cataluña no será independiente“, y también José Manuel García-Margallo, ex-ministro de Asuntos Exteriores: “La secesión unilateral no se puede conseguir por otro camino que no sea la violencia“.

El Estado español no ha dudado a agredir a las instituciones catalanas y a los legítimos representantes del pueblo de Cataluña, así como a los líderes de los movimientos sociales. Ha ejercido la violencia física contra las personas que el 1 de octubre de 2017 votaban pacíficamente. No ha dudado en atacar a la economia catalana retirando depósitos de bancos; ha fomentado, tanto desde la Moncloa como desde la Zarzuela, el cambio de domicilio social de las empresas. Sería conveniente considerar también las agresiones psicológicas con las que el Estado, a través de los medios afines, desinforma a la población con inventadas calamidades que caerían sobre Cataluña en el caso de una Cataluña independiente.

Es evidente que, en este marco político, el riesgo de fraude, si se dispone de los medios para hacerlo, existe.

El fraude electoral

Un hecho al que se da poca importancia, porque se desconoce realmente al alcance que tiene, es el fraude electoral. Precisamente la dificultad de este trabajo recae en el hecho que si el fraude está bien hecho, es muy difícil de detectar y por el mismo motivo es difícil de cuantificar.

Que a las dos últimas elecciones en Cataluña ha habido fraude es una realidad, que el autor de este estudio ha investigado y observado, que adopta diferentes formas.

Este trabajo quiere manifestar la importancia que el fraude electoral ha tenido en Cataluña en les elecciones autonómicas que han tenido lugar el 27 de septiembre de 2015 y el 21 de diciembre de 2017 (21-D). El fraude ha estado detectado de forma tímida con el voto presencial (en el voto presencial, el fraude es más difícil de realizar, ja que la cantidad de voluntarios que hacen de interventores y apoderados en las elecciones realmente lo dificulta, aunque no lo impide). El fraude en el voto por correo es más opaco y más efectivo, y en el voto exterior es totalmente claro, tanto por acción como por omisión. El presente estudio se centra principalmente en los resultados del 21-D.

El fraude ha distorsionado de tal manera los resultados que puede haber afectado entre 97.048 y 138.953 votos y 6 escaños del Parlamento de Cataluña.


Estos resultados fraudulentos consecuentemente desvaloran y disfrazan de mayoría no absoluta lo que realmente es una mayoría social absoluta a favor de la independencia.

Hay diferentes hechos que han puesto en alerta sobre el fraude electoral tanto en el 27-S como en el 21-D.

En el voto por correo el hecho que alertó fue cuando las elecciones del 27-S de 2015 se observó la manera como se votaba por correo. Cuando se analizó lo que hacían los empleados del mostrador de correos (lo explicamos más adelante) y se vió donde se depositaban y se custodiaban los votos, es cuando se llega a la conclusión que el fraude electoral en el voto por correo es técnicamente posible dadas las serias carencias de seguridad.

En el voto exterior ya hace años que los votantes que residen en el exterior han expresado las dificultades que tienen las personas residentes en el extranjero para poder hacer uso de su derecho a voto y han puesto también de manifiesto la falta de garantías del voto exterior.

Finalmente diferentes testimonios han expresado conductas extrañas que se han visto en el voto presencial que describiremos en este apartado.

En un momento histórico de indudable cruzada del Estado español contra el independentismo (aplicación sesgada, abusiva e ilegal del artículo 155 de la Constitución Española), la defensa de la unidad de España lo justificaria todo. Recordemos que el diputado a las Cortes españoles de ERC, Sr. Gabriel Rufián, preguntó al Sr. Eugenio del Pino, ex-director adjunto operativo de la Policía Nacional, que estaba dispuesto a hacer por España y Pino le contestó: “Todo”.

Si técnicamente el fraude es posible. Si por España “se haría todo”, alguien duda que se haya hecho?

El fraude, según las diferentes formas de votación.

El voto presencial

El hecho que tanto los partidos políticos como las organizaciones ciudadanas tuvieron presencia, a través de los interventores y apoderados, impidió que hubiera un fraude electoral aún más masivo del que hubo.

A continuación exponemos una recopilación de diferentes incidencias que se observaron el 21-D en el voto presencial y que perjudicaron a los partidos independentistas:

  • En diferentes colegios se encontraron sobres de votación con la papeleta de Ciutadans dentro. Esta incidencia se detectó en Bellvitge por apoderados de ERC, también en Caldes de Malavella y otros lugares. La alcaldesa de Badalona, Dolors Sabater, declaró que este hecho era preocupante, ya que servía para invalidar votos de otras opciones. La coincidencia dentro de un sobre de la papeleta de Ciutadans con la de otra opción invalida el voto. Si hay dos de Ciutadans el voto cuenta a favor de Ciutadans. El hecho que sucediera en diversos lugares por parte de la misma formación política apunta a una operación planificada.

  • En el caso de Hospitalet es importante remarcar los hechos que sucedieron en diversos colegios electorales (entre otros en el Institut d’Ensenyament Secundari Eugeni d’Ors) que señalaba la compra de votos. A lo largo de la mañana de la jornada de votación el nerviosismo de un apoderado del partido de Ciutadans era manifiesto. Este nerviosismo desapareció después del mediodía cuando, de forma simultánea, empezaron a entrar en la sala de votación diferentes personas en comitiva que iban a votar. Todas ellas tuvieron una manera de actuar similar, que consistía en no depositar el voto dentro de la urna hasta que un acompañante, ya preparado, hiciese una foto demostrativa que la persona votaba.
    Esta o parecida manera de actuar se repitió en otras poblaciones según diferentes testimonios que hemos recogido.

Podemos pensar que algunas de estas incidencias son menores, que afectan pocos votos… Pero no es un hecho menor la compra de votos, que en el caso analizado se ha hecho evidente por la forma de actuar de las personas. Es difícil cuantificar el alcance que tuvo, ya que el origen del fraude se da fuera del colegio electoral sin presencia de apoderados ni observadores.

Fijémonos que mayoritariamente las incidencias apuntan a Ciutadans. Si se recuerda la inversión hecha por este partido en un inmenso despliegue en medios electorales, no nos resulta extraño. Una actuación como la descrita tampoco se hace por un puñado de votos, sino que solo tiene sentido si se hace de una forma generalizada. ¿A que porcentaje podría ascender este fraude?

El voto por correo

El 27-S observamos que el voto por correo no se realizaba de forma transparente, ni estaba intervenido por los partidos políticos, como parece que no había estado nunca. Del 21-D tenemos más información que hace evidente que el fraude fue una realidad.

Las deficiencias del voto por correo han sido denunciadas con anterioridad por los organismos internacionales. La Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (España elecciones a cortes generales 20 de diciembre de 2015 OSCE/OIDDH Informe Final de la Misión de Evaluación Electoral) lo hacía constar así: “Las autoridades deberían subsanar las deficiencias del sistema de voto por correo y tomar medidas para velar por que todos los electorales se pudieran beneficiar en la mayor medida posible de la igualdad de oportunidades para emitir su voto”.

¿Negligencia, incompetencia, premeditación…? Lo cierto es que el voto por correo (tanto el interior como el exterior) no es seguro, y además en el voto exterior las dificultades para votar son tan grandes que se convierte en un imposible para la mayor parte de votantes.

El fraude tanto en el voto por correo como en el voto exterior es fácil de hacer. Y en las actuales circunstancias, si técnicamente es posible… ¿Alguien duda que el Estado español no lo haya hecho?

El voto por correo es fácilmente manipulable, si se dispone de los medios para hacerlo.


El 27-S de 2015 habíamos observado como se hizo el voto por correo.

Nos ahorraremos explicar algunas operaciones conocidas por todo el mundo y nos centraremos en lo que es más significativo de la operatoria:

  1. El votante por correo tira la papeleta para votar (1er. documento) de entre las que ha recibo de la Junta Electoral.

  2. Pone la papeleta en el sobre de votación (2º documento).

  3. Incorpora el certificado (3er. documento) que le ha llegado de la Junta Electoral donde esencialmente la información dice que:

    • la persona A.B,B con un documento identificativo 99.999.999A está inscrita en
    • la mesa W del Colegio Electoral X de la calle Y de la población Z.

  4. El votante por correo pone los tres documentos anteriores en un sobre grande (4º documento) que también le ha hecho llegar la Junta Electoral.

  5. Con su documento identificativo y esta documentación, va a una oficina de Correos de España.

  6. En Correos el empleado introduce al sistema de envíos postales los datos (la persona A.B.C. con documento identificativo 99.999.999A envía el sobre a la mesa W del Colegio Electoral X de la calle Y de la población Z).

  7. A continuación el empleado imprime una etiqueta (5º documento) que incluye la información de la persona que envía y la del colegio electoral y la pega en el sobre grande ( 4º documento).

  8. Seguidamente el empleado da al votante el justificante (6º documento) de recepción de un sobre certificado.

  9. Finalmente el empleado deposita el sobre en una gaveta con otros sobres.

Quien tenga dos nociones de informàtica verá que toda està operativa, disponiendo de la información del apartado 6, que coincide con el la del apartado 3, puede ser replicada desde cualquier otro sitio del mundo mientras se tenga acceso a dos servidores, el de Correos y el de la Oficina del Censo.

¿Como se podria canviar el voto por correo?

Con voluntad de fraude y con acceso a los dos servidores, si alguien lo tiene organizado así (recordemos el”¿qué haría usted por España?”) puede imprimir una nueva etiqueta (paso 7) en cualquier momento.
Dentro de un sobre normalizado idéntico al que recibió el votante en su casa (2º documento), se pondría una papeleta nueva y un nuevo certificado (duplicado) de la Junta Electoral (3er. documento) idéntico al que había estado mandado al votante.

Con todo nuestro respeto por el mundo de la informática, el más inexperto de los informáticos sabe imprimir una información localizable para una referència (el documento identificativo), en dos formatos: la etiqueta y el certificado.

¿Podemos ser malpensados? No. Solo se tendría que organizar si así se quisiera hacer. Técnicamente es fácil de hacer si se dispone de los medios.


¿Donde duermen las papeletas depositadas en Correos la noche anterior a se entregadas en las mesas?

Según hemos podido saber los sobres de los votos por correo duermen la última noche en Correos, en la oficina de la población destinataria de voto. ¿Puede ser atrevido pensar que haya algún funcionario que no cumpla con su obligación de custodiar fielmente la documentación que les ha dipostido y que tendrían que entregar en la mesa electoral?. ¿Puede ser que hagan un delito electoral?.

Últimamente es sabido de miembros de la Guardia Civil que han formado parte de grupos dedicados a retirar lazos amarillos. Si buscamos la información y las imágenes sacadas de las redes veremos que el dia 8 de agosto de 2018 había una nota que decía literalmente: “hace unos dias José Javier Murillo Santiago, director de la oficina de correos de la c/Lluís Pericot de Girona, ex candidato del PP y afiliado a CCOO, se encaró con una persona que le recriminaba que arrancará lazos amarillos en la Escala”.
En Facebook se anexa el video.

Fa uns dies José Javier Murillo Santiago, director de l’oficina de correus del c/Lluís Pericot de Girona, excandidat del PP i afiliat a CCOO, va encarar-se amb una persona que li recriminava que arrenquès llaços grocs a l’Escala.
El vídeo dels fets: https://t.co/vKxUL5shwe— Reus antifeixista (@Reusantifa) 8 de agosto de 2018


Si un director de correos determinado encuentra normal limitar los derechos de expresión de las personas de las que discrepa, ¿por què no puede limitar de igual manera el derecho de voto de otras personas?

Hemos visto cómo ha actuado el Estado con la retirada de depósitos de los bancos, hemos visto como se ha agredido la población pacífica, como ha sido las detenidas personas que han expresado libremente sus ideas políticas, como se limitan los derechos de expresión de las personas, que hay fondos reservados para la Operación Cataluña…

Lo cierto es que el voto por correo no esta intervenido por los interventores y apoderados de los partidos políticos. Si alguién ha votado por correo sabrá que su voto lo depositaron en un mostrador y si se fijaron vieron como de aquí lo dejaban en una gaveta con otros sobres, y a partir de aquel momento no tiene garantías que el voto que ha entrado en la urna sea realmente el suyo.

Tal y como funciona el sistema de voto por correo y exterior, el fraude no sería imputable necesariamente a una incorrecta actuación de los funcionarios, sino a alguien que actúa a partir de las debilidades del procedimiento.

El recuento del voto por correo.

Es habitual que el voto por correo sea el último que se introduce en la urna, o bien como se ha hecho en algún caso, se ha contado sin introducirlo en la urna.

Lo más frecuente es que el contenido de la urna se vierta sobre la mesa boca abajo, de tal manera que los primeros votos queden encima y los últimos debajo. Al hacer esta operación, normalmente los votos por correo se mezclan con los votos presenciales y no es posible seguir la pista.

Pero no siempre ha sido así. Explicamos un caso que conocemos personalmente, que coincide con otras que nos han contado, y que confirma lo que pensamos sobre el fraude por correo.

Se trata de la mesa 184 A del colegio electoral IES Maragall del distrito de l’Eixample de Barcelona, mesa en la que uno de los colaboradores de este informe estaba presente. Esta urna no se giró hacia abajo y una vez abierta la urna tampoco se mezclaron las papeletas antes de extraerlas, de manera que los primeros 15 votos que salieron fueron los votos por correo: 10 votos a favor de candidaturas unionistas, prácticamente todas de Ciudadanos (66,7%) y 5 a favor de candidaturas independentistas (33,3%). En cambio, el resultado de la mesa fue de un 46,4% en contra y un 53,6% a favor.

La estadística dice que la probabilidad que al extraer el azar 15 votos de esta población y que 10 sean contrarias es del 6,1%.


Hay otros testimonios que hemos conseguido que sin precisar el número exacto de votos vieron una composición parecida de las papeletas de los sobres que estaban en la parta alta de la urna, de manera que los primeros votos, los de sobre, eran de Ciudadanos, y al cabo de un rato la extracción de sobres con papeletas cambió de sentido y correspondían fundamentalmente a las formaciones de Junts per Catalunya, ERC, CUP, Catalunya en Comú y otras formaciones. Es decir, las papeletas de sobre, que provienen del voto por correo, eran votos de Ciudadanos, y las que seguían a continuación provenían del voto presencial, y respondían de forma diversificada a todos los partidos políticos.

Es evidente que se ha trabajado con una muestra muy pequeña, porque no ha podido ser de otra manera, ya que solamente se ha podido hacer en mesas en que en el recuento no se volcó la urna hacia abajo, lo que era la práctica habitual. Esta es la dificultad de este trabajo, sin embargo, haber analizado estos casos también es su virtud, ya que el volcado de la urna es lo más habitual.

Los nervios llegan a un partido político que no se ha sentido favorecido por el posible fraude en el voto por correo.

Posiblemente esta circunstancia, el fraude por correo, no se produjo por primera vez en 2017. En una ciudad del Vallés Occidental, el portavoz del PP local se dirigió poco después del 21-D a un representante de la Administración y preguntó insistentemente sobre qué había pasado en el voto por correo, ya que parecía que había favorecido, en esta ocasión, a Ciudadanos. Del 27-S de 2015 al 21-Del voto por correo se había trasladado del PP a Ciudadanos, y el PP estaba molesto porque no estaba acostumbrado. Obviamente el representante de la Administración no tenía respuesta, porque no tenía que saber lo que había pasado.

El fraude en el voto por correo, una evidencia

El voto exterior

En las dos últimas elecciones en Catalunya, los catalanes repartidos por el mundo han expresado la imposibilidad, en muchos casos, de ejercer su derecho al voto; han manifestado las irregularidades en consulados y embajadas y la falta de seguridad en todo el circuito del voto.

Ya hemos visto más arriba que había 226.394 electores inscritos residentes al extranjero (tabla 4), de los que fueron efectivamente contabilizado el voto de 27.058 personas inscritas en el CERA (censo de electores residentes-ausentes que viven en el extranjero).

La participación en el exterior fue muy baja, de las más bajas de la historia, pese a que la participación general ha sido muy alta 79,09% y la interior 81,94%.

Solamente un 12,03% de los electores en el exterior pudieron votar efectivamente.


Solamente un 12,03% de los electores en el exterior pudieron votar efectivamente; se ignora los que lo intentaron pero que no lo consiguieron. La organización Catalanes en el mundo recogió muchas quejas de electores de todo el mundo que no pudieron recibir las papeletas a tiempo.

Esta anomalía fue denunciada también por el Síndic de Greuges, señor Rafel Ribó, que puso de manifiesto las irregularidades e incumplimientos en el envío del voto por correo con motivo de las quejas y consultas de diferente tipo que recibió, relacionadas, principalmente, con las dificultades para poder ejercer el derecho de voto por correspondencia desde el exterior. La mecánica del voto rogado y los cortos plazos establecidos por la Ley electoral para cada uno de los pasos, derivaron en la imposibilidad de votar en las elecciones al Parlamento de Catalunya del 21-D por parte de muchos electores.

Tabla 9: Voto exterior a candidaturas

Tabla 9. Voto exterior a candidaturas
Fuente: Oficina del Censo Electoral. Datos definitivos.

Aunque según las fuentes de información de la Delegación del Gobierno (señor Enric Milló) las solicitudes de votación se incrementaron en un 80% con relación al 2015, las dificultades del sistema de votación han reducido de forma considerable los votos recibidos del exterior.

De las 42.014 solicitudes presentadas para votar fueron aceptadas 39.521, de las cuales solamente han sido escrutados válidamente 27.058 votos.

Las dificultades en ejercer el voto en el exterior, llevaron al Síndic de Greuges a recordar que se repiten en cada contienda electoral, y por lo tanto, reiteró la necesidad de cambiar el sistema de voto a distancia porque se ha demostrado que es “complejo e ineficiente”.

El Síndic de Greuges reiteró la necesidad de cambiar el sistema de voto a distancia porque se ha demostrado que es “complejo e ineficiente”.


Esta dificultad es evidente, y es la que impide que el voto exterior pueda ser contabilizado debidamente. Si bien el número de electores inscritos se ha multiplicado por cuatro desde 1995, la participación ha bajado del 28,6% el 1995 al 12,03% el 2017, participación que no se corresponde con la participación del interior, que fue de un 81,4% (superior al 79,09% global).

La implantación del voto rogado obstaculiza el voto exterior y la participación de los catalanes del exterior ha bajado de un 30% a poco más del 10%.


Todos los partidos han coincidido en la adversidad que significa el voto rogado para el voto exterior y se han comprometido de manera pública a suprimirlo, pero todavía no se ha aprobado ninguna nueva regulación.

Parece importante recoger aquí algunos datos del Informe sobre el Voto Exterior: Defectos y Mejoras en el Procedimiento Electoral del 21 de diciembre de 2017 emitido por la asociación Catalanes en el mundo.

La voluntad de votar y de facilitar el voto es clara para una buena parte de los electores exteriores, tanto es así que más de 800 personas de todo el mundo se presentaron voluntarias para hacer de representantes consulares durante los días 17, 18 y 19 de diciembre (ampliados a los días 20 y 21 posteriormente).

De los 226.381 catalanes registrados en el CERA con derecho a voto el 21-D, consta que solamente se presentaron 42.014 solicitudes, de las cuales fueron aceptadas 39.521 peticiones para votar (17,45% del censo).

Es especialmente grave que de estas peticiones, solamente fueron entregadas a las Juntas Electorales Provinciales 27.173 votos, un 12,03% de los electores.

Esto indica que un 32% de los que hicieron todas las gestiones correctamente para votar, no pudieron hacerlo finalmente.

Según este informe en la circunscripción de Barcelona se escrutaron 20.211 votos (20.368 según los datos oficiales), y hubo al menos 1.000 votos que no se contaron porque no estaban correctamente documentados; no aportaban el certificado, o la copia del DNI o pasaporte o alguna otra incidencia.

Mucha gente informa en cada convocatoria electoral que no ha recibido las papeletas para votar, a pesar de haber realizado todas las gestiones.

Problemas durante el voto presencial en los consulados:
Catalanes en el mundo pone de manifiesto que muchos de los problemas durante el voto presencial en los consulados son debidos a la falta de legislación sobre este proceso, principalmente la falta de legislación sobre el papel de los representantes electorales en los consulados, así como la tarea que han de hacer y qué derechos tienen para hacerla. ( BOE 1639 Ley orgánica 2/2011, de 28 de enero – Artículo 75. Ejercicio del voto por las personas que viven en el extranjero.)

Gestión del voto por correo sin observadores presentes:
Según los casos el voto por correo se ponía en una urna al principio o al final del día o bien en una caja fuerte, pero hubo consulados con un tratamiento poco transparente. Algunos representantes reportaron haber visto el voto por correo separado por provincias antes de empezar el primer día del voto presencial. Este hecho implica que el voto por correo se había abierto y se trató sin observador presente.

Urnas depositadas en habitaciones cerradas y no accessibles:
En diferentes casos, las urnas no estuvieron a la vista de los observadores; se dispusieron en habitaciones cerradas y sólo se permitió el acceso a los representantes cuando alguien se presentaba a votar. Las urnas, por tanto, sólo eran visibles a los observadores en determinados momentos.

Falta de seguridad en los sellos de las urnas:
La duración del voto presencial hizo que los representantes hicieran relevos para hacer su tarea. Normalmente los observadores al final de la jornada no eran los mismos que la abrían al día siguiente; por tanto, la manera de confirmar que la urna no había sido manipulada era fotografiar los sellos de la urna y compartir las fotografías con los representantes siguientes. Diferentes consulados pusieron problemas para hacer estas fotografías, alegando la prohibición genérica de hacer fotografías a los consulados.

Plazos para recibir los votos por correo en el consulado:
Como es sabido, el período de votación presencial en los consulados, que inicialmente estaba previsto sólo para los días 17, 18 y 19 de diciembre, se alargó el 20 y 21 en una segunda ” hornada “de votaciones, donde se enviaban por separado las actas y los votos en la delegación provincial correspondiente. Esta decisión fue muy positiva y el informe recomienda estudiar la posibilidad de hacerlo en todos los cometidos electorales a partir de ahora, propuesta que tendría sentido si se pudiera garantizar la seguridad de la custodia.

Trato discriminatorio a los votantes residentes temporales:
El informe de Catalanes en el mundo denuncia el trato discriminatorio a los votantes residentes temporales, a los que en ocasiones no se les permitió disfrutar de la misma ampliación de plazo.

Ampliación del plazo de votación hasta el día de las elecciones:
Según el informe, de los 28.047 votos que contaron los representantes en los consulados, 23.427 se hicieron los días 17,18 y 19, y 4.620 los días 20 y 21 (16,5%). El día 19, 23.427 83,5%. Los votos en los consulados el día 21 fueron 4.620 16,5%. Total votos a los consulados: 28.047 (27.231 son los que fueron definitivamente contabilizados). Una sexta parte del voto exterior (presencial y por correo) se hubiera perdido si no se hubiera ampliado el plazo.

El informe recomienda que esta práctica de alargar el periodo de voto exterior hasta el mismo día de las elecciones, se aplique a partir de ahora en todas las próximas convocatorias, garantizando la seguridad de la custodia.

Si no se hubiese ampliado el plazo a los días 20 y 21, el resultado total de 27.173 votos escrutados el día 24 habría sido un 16% inferior y el porcentaje final de la participación del voto exterior habría pasado del 12% al 10%.


Votos por correo (emitidos dentro de plazo) recibidos en el consulado posteriores al día 21:
Tras la ampliación, el día 21 se cerró a los consulados el periodo de voto presencial y se enviaron los votos y las actas a la Junta Electoral por valija diplomática. El voto por correo se cerró el día 20; cualquier voto recibido con matasellos posterior al día 20 se dio por inválido para caer fuera de plazo.

Papeletas en los consulados:
Muchos representantes reportaron casos donde los votantes se presentaron al consulado, esperando encontrar las papeletas para votar, como consecuencia de que primero había que solicitar el voto (voto rogado) y recibir las papeletas por correo. La posibilidad de tener papeletas en los consulados facilitaría mucho el voto, porque no habría que esperar que llegaran las papeletas por correo postal. El certificado de voto podría gestionar directamente el personal del consulado con algún programa propio del INE. Debería ser suficiente para votar el pasaporte o el DNI.

Falta de control previo al escrutinio del día 24:
Según el informe, el proceso que va entre el recuento de votos de los consulados hasta que los votos entran al escrutinio final en las Juntas Provinciales es la parte más opaca de todo el proceso electoral, al no haber ningún control.

Los consulados levantan acta de los datos de los votos recibidos el 19 y el 21. Pero no lo publican oficialmente en ninguna parte para poderlo validar oficialmente y globalmente. Los votos se envían a la Junta Electoral Central y se supone que ésta lo distribuye a las juntas electorales provinciales.

No se tiene constancia de cuántos votos llegan a las juntas provinciales antes del recuento. Si se pierde alguna saca de correos o hay cualquier problema, no hay forma de saberlo.

Según el informe faltaría que los consulados dieran sus cifras en la oficina del censo y esta las publicara; que la Junta Electoral Central publicará también la cifra de votos que le llegan y que cada junta electoral provincial publicase también cuántos votos tiene antes de comenzar el escrutinio. Sin esta información, señala el informe, cualquier fraude es posible.

Cifras totales de votos recibidos antes de empezar el escrutinio:
Según el informe resulta básico saber el total de votos que llegan a cada junta electoral antes del escrutinio. Esto incluye todos los votos que los funcionarios validarán e introducirán en la urna si se consideran válidos. El informe señala que el total de votos que se introducen en la urna no coincide con el total de votos que llegan al escrutinio (incluidos los votos nulos) pues hay al menos dos hechos que pueden alterar esta cifra.

Los votos descartados, que llegan al recuento, pero que carecen de la documentación o el certificado, y que por tanto no entran en la urna, no son considerados nulos, ya que no se consideran votos efectuados. En Barcelona se pudieron contar al menos 1.000 de estos votos descartados perdidos. Tener la cifra del total inicial y compararla con el recuento final (incluidos los nulos) daría esta cifra de votos perdidos.

El informe de Catalanes en el mundo insiste en que se constata la falta de control y, sin control, cualquier fraude es posible


Con el actual funcionamiento, tanto en el voto por correo como en el voto exterior, de todas las fuentes estudiadas se concluye que no hay ninguna garantía de que el voto que un votante ha emitido sea el voto que finalmente es escrutado.

No hay ninguna garantía de que el voto que un votante ha emitido sea ​​el voto que finalmente es escrutado

EL 21D (Parte IV): ESTUDIO DEL IMPACTO DEL FRAUDE ELECTORAL: Ajuste de los resultados según el fraude electoral en las elecciones del 21-D

Facebooktwitterredditlinkedintumblr

Leave a Comment

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>
*
*